El acuerdo con el FMI traerá recursos frescos
El Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y el propio FMI facilitarían, vía un acuerdo, que la República Dominicana pueda obtener el desembolso de los préstamos contemplados en el Presupuesto de Ingresos de este año.
En momentos en que la economía comienza a dar claras señales de recuperación, el Gobierno ha iniciado las gestiones para formalizar un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), y de paso garantizar los recursos externos necesarios para avanzar en una serie de obras que se han visto afectadas por la reducción de los ingresos y la caída de las recaudaciones fiscales, como consecuencia de la crisis internacional.
Hay consenso en el país en esta nueva iniciativa presidencial, orientada a lograr la estabilidad y el crecimiento que ha sido uno de los logros fundamentales de la presente gestión.
La primera campanada la dio el secretario de Economía, quien planteó la conveniencia de buscar mil millones de dólares con el aval del FMI, tal y como lo han venido haciendo los países en vía de desarrollo, y el jefe del Estado le ha tomado la palabra.
Ha dado claras instrucciones al secretario de Hacienda y al gobernador del Banco Central, para que desarrollen las gestiones que permitan obtener esos recursos y al mismo tiempo buscar la compañía de ese organismo para que los sectores comerciales, productivos y de negocio no se vean afectados por la crisis.
La disposición se produce en el momento en que el Banco Central anuncia el fortalecimiento de sus reservas internacionales en US$275.3 millones, lo que permite ampliar las reservas brutas a US$2,700 millones.
Esos son signos altamente positivos para la economía, sobre todo si se toma en cuenta que hemos podido mantener la reserva líquida en más de mil quinientos millones de dólares, garantizando así la estabilidad en la balanza de pagos y en la tasa de cambio del mercado.
Ayuda a países miembros
A raíz de la terrible crisis mundial de la economía, el FMI abrió su capítulo especial de ayuda a sus países miembros, para garantizar que haya liquidez en la economía, sin que esto genere presiones inflacionarias, por tratarse de una transferencia que en nada afecta la deuda externa, porque en vez de préstamo, es un simple aporte de capital.
Con esta disponibilidad del Banco Central, que le permitirá hacerle frente a las necesidades de divisas del mercado, solo falta que las autoridades del sector económico logren que el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y el propio FMI faciliten, vía un acuerdo, que la República Dominicana pueda obtener el desembolso de los préstamos contemplados en el Presupuesto de Ingresos de este año.
A esos desembolsos se deberá agregar un adicional especial de 200 millones de dólares, como préstamo de emergencia para garantizar el desarrollo de los proyectos contemplados en el Presupuesto de este año. La caída de los ingresos en los primeros siete meses de este año, que estaban contemplados en el Presupuesto, superan los diez mil millones de pesos.
Esta semana, el ingeniero Temístocles Montás, secretario de Economía, Planificación y Desarrollo, reveló que una misión del FMI que evalúa el desempeño económico del país, recomendó incrementar el gasto público, aún sea a costo del uso del financiamiento externo, para dinamizar la economía ante los efectos de la crisis mundial.
De manera que lejos de reducir el gasto público, como algunos plantean, lo que recomiendan los organismos internacionales y los expertos en la materia, es aumentarlo, incluso por encima del déficit fiscal proyectado para este año.
El gravoso peso de la crisis mundial ha obligado a los gobiernos de la región a tomar medidas especiales, que en otras circunstancias generaban crisis sociales, como garantizar la movilidad de la economía y del circulante, aún a costo de aumentar el déficit fiscal del gobierno, que en el presupuesto de este año está proyectado en 3.4 por ciento.
Déficit financiero
Lo que se aconseja es que ese déficit sea financiado con créditos externos, tal y como ha estado pasando en Japón, Estados Unidos, Francia, España y otros países, que han alcanzado niveles críticos de endeudamiento. Lo más importante es que las autoridades han garantizado que el gobierno está haciendo frente a la crisis y logrando estos acuerdos con el FMI y los organismos multilaterales, sin necesidad de producir una nueva reforma fiscal, a pesar de la caída en los ingresos.
La apuesta del gobierno por un acuerdo con el FMI, al mismo tiempo que ha garantizado la estabilidad con crecimiento, se puede convertir en un efectivo auge de la economía, impulsado con esta inyección de capitales frescos, en momentos en que la economía mundial comienza a recuperarse y los diversos sectores productivos comienzan a mostrar signos de recuperación.
Si estos recursos frescos se destinan a movilizar las pequeñas obras de las comunidades, muchas de ellas paralizadas por causa de la crisis, el gobierno estará apuntalando y proyectando una nueva visión que necesariamente tendrá repercusiones positivas en el mercado, y mucho más en el presente escenario electoral, faltando apenas diez meses para los comicios de medio término.
De manera que ahora deberán existir varias palabras claves en el gobierno: Eficiencia, operatividad, trabajo directo en las comunidades y priorizar las necesidades vitales en el interior, porque el mejor diagnóstico de la política, es lograr que el peso circule y que la economía se mueva.













